Masaje sensitivo
Movimientos suaves, lentos y envolventes que invitan a prestar atención a las sensaciones del cuerpo. El tacto consciente crea un momento de presencia y relajación.
Presencia · Sensibilidad · Calma
La delicadeza del tacto. La sabiduría de Oriente.
Descubre una forma de desconectar del ruido y volver a ti, a través de los masajes sensitivos.
En Palacio Oriental, la inspiración de los jardines y palacios chinos se une a una visión delicada del bienestar. Los masajes sensitivos son una invitación a bajar el ritmo, escuchar el cuerpo y disfrutar del momento presente.
Movimientos suaves, lentos y envolventes que invitan a prestar atención a las sensaciones del cuerpo. El tacto consciente crea un momento de presencia y relajación.
Presencia · Sensibilidad · CalmaInspirado en distintas tradiciones de Asia, combina un ritmo pausado con maniobras de presión y deslizamiento. Cada tradición tiene su propia forma de entender el bienestar.
Tradición · Equilibrio · ArmoníaAceites de masaje y aromas delicados acompañan el contacto, en un ambiente sereno. Una experiencia sensorial que se adapta a las preferencias y la sensibilidad de cada persona.
Aromas · Suavidad · BienestarMás que una secuencia de movimientos, un masaje sensitivo propone un recorrido tranquilo. Un espacio donde cada gesto parte de la atención y el respeto.
Conoce la experienciaAntes de comenzar, compartir preferencias y límites permite adaptar el contacto y la intensidad.
La respiración tranquila, el tacto pausado y un entorno acogedor invitan a habitar el presente.
Un cierre sin prisas deja espacio para recuperar el ritmo y prolongar la sensación de descanso.
Es una experiencia de relajación centrada en un tacto suave y consciente, con inspiración en diferentes prácticas orientales. No es una técnica clínica única ni sustituye una valoración o un tratamiento sanitario.
El masaje sensitivo da prioridad al ritmo pausado y a las sensaciones, en lugar de buscar una presión profunda. La intensidad debe ajustarse siempre a tu comodidad y a lo que hayas acordado antes de empezar.
Comenta tus preferencias, alergias, embarazo, lesiones o cualquier condición de salud relevante. Si tienes dudas médicas, consulta con un profesional sanitario antes de recibir un masaje.
Sí. El consentimiento es continuo: puedes indicar qué zonas evitar, pedir otra presión o detener el masaje en cualquier momento. Tu comodidad y tus límites deben respetarse siempre.